29 mar. 2011

EN QUE SE BASA MI TEORÍA DE LA EXISTENCIA, SEGÚN LA QUE SÓLO EXISTE AMOR EN SUS DOS FORMAS: AMOR EN SU PUREZA, CUANDO ES INMATERIAL Y QUE OBEDECIENDO A SU NATURALEZA ÚNICA E INTRÍNSECA ACTÚA COMO CAUSA PARA SU PROCESO DE AUTORREALIZACIÓN, OBTENIENDO DE ESTE MODO SU SEGUNDA FORMA.

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EN QUE SE BASA MI TEORÍA DE LA EXISTENCIA, SEGÚN LA QUE SÓLO EXISTE AMOR EN SUS DOS FORMAS: AMOR EN SU PUREZA, CUANDO ES INMATERIAL Y QUE OBEDECIENDO A SU NATURALEZA ÚNICA E INTRÍNSECA ACTÚA COMO CAUSA PARA SU PROCESO DE AUTORREALIZACIÓN, OBTENIENDO DE ESTE MODO SU SEGUNDA FORMA.

Según esta teoría, el Universo no estaba creado por un Dios personal de naturaleza bondadosa separada de la misma, como está expuesto en las religiones monoteístas, ni por dioses de la antigua Grecia, religiones hinduistas y budistas, etc., sino por el mismo Amor, cuya bondad y amor no ha sido un adverbio de algo o alguien, sino que existía en sí mismo como substancia  con esta única e intrínseca naturaleza que llamamos AMOR; que al obedecer a esa naturaleza, para no caer en contradicción consigo mismo y guardar su amor para sí mismo y convertirse esto en egoísmo, en el mismo instante que se encontró en este estado Puro tenía que iniciar su proceso de Autorrealización, que en esencia es su propia Corporización, dentro del que los elementos inanimados y seres animados (vegetales, animales y la especie humana) son, como en cualquier organismo vivo, las células de sus cuerpos, que aquí cada una se desarrolla según su código genético de acuerdo a sus naturalezas particulares.

De la misma manera, aunque aquí  estas “células” son seres vivientes con sus propias vidas particulares y muy diferentes en tipos y especie, el código genético que las guía en sus desarrollos y conductas es común y es este AMOR PURO que transformado en Fuerza Creativa dirige el desarrollo de su materialización.

Si observamos los cuerpos de cualquier especie de animales, vemos que todos están concebidos con la exactitud para poder realizar sus vidas en tal perfección que no se puede ni quitar ni añadir nada sin destruirlo y que les causaría daños y sufrimientos.

Si tomamos por ejemplo un pájaro, que realiza su vida volando, los huesos del esqueleto de su cuerpo tienen que ser ligeros y muy resistentes, y por eso en lugar de ser macizos son como tubos y el cuerpo también tiene que ser ligero, compuesto sólo de músculos sin grasa, cuyo aspecto visual sería feo, pero como para proteger al animal contra el frío y el calor a que está expuesto en su vida, recibe plumas que cubren su cuerpo y que es el mejor aislamiento térmico, pero estas plumas, dependiendo de la función que realizan son diferentes tipos y ocupan la parte del cuerpo donde faltan, expresando con esto claramente el “contenido” de este tipo de especie, irradiando una belleza con sus manifestadas formas, que no ha sido el resultado de la capacidad creativa de un Supuesto Creador sino que salió del proceso de Autorrealización de la Realidad Esencial, del AMOR PURO. Así, lo que ha determinado las formas definitivas de cada tipo de pájaro correspondiente al tipo de vida que han realizado, han obtenido así las formas de sus órganos, picos, alas, patas, colores de sus plumas, etc., que era el principal motivo del acto de creación y la Belleza producida era la reflexión de la otra cara de la Realidad Esencial, del AMOR PURO.

Así mismo, si examinamos los cuerpos de otros seres animados (animales), como el tigre, perro, gato, elefante, insecto, etc., vemos que cada uno ha recibido sus organismos y órganos apropiados para poder realizar sus vidas en plenitud y sus formas visuales (manifestadas) expresan claramente sus contenidos, irradiando belleza que sin buscarla cumplen todas las exigencias estéticas para que sean consideradas como obras de arte.

A estas bellezas, que reflejan la otra cara de la Realidad Esencial, del AMOR PURO, en el ojo de un poeta o artista de bellas artes, incluso superan el Amor que irradian las conductas de animales en sus vidas que transmiten una belleza sublime y penetrante que como Walt Wittmann ha descrito:

            Creo que podría volverme a vivir con los animales
            ¡Son tan placidos y tan sufridos!
            Me quedo mirándolos días y días sin cansarme
            No preguntan, ni se quejan de su condición;
            No andan despiertos por la noche,
            ni lloran por sus pecados.
            y no molestan discutiendo sus deberes con Dios…
            No hay ninguno descontento
            Ni ganado por la locura de poseer cosas.
            Ninguno se arrodilla ante los otros
ni ante los muertos de su clase que vivieron miles de
            siglos antes que él.
            En toda la Tierra no hay uno sólo que sea desdichado o venerable.

El AMOR PURO que guía la conducta de todos los animales y que está impresa en sus instintos se manifiesta en tres formas según la función que desempeña en sus vidas; la primera, el amor de tipo sexual que se desarrolla en el tiempo de la madurez de cada especie, cuya misión es la procreación para mantener la justa proporción de esta especie en este único cuerpo que es nuestro Mundo Manifestado, y para asegurar la consumación de este tipo de amor que se presenta y dura sólo el tiempo de celo, se acompaña un sentimiento agradable y un deseo fuerte entre macho y hembra, pero una vez acabado el celo este tipo de amor se cambia por un amor de tipo materno y paterno, dedicando todo su tiempo para la crianza y protección de sus crías que lo hacen con gran goce y alegría pero sólo hasta que esta protección es necesaria y que las nuevas criaturas han aprendido de sus progenitores todo lo que es necesario para poder valerse por sí mismos para realizar sus vidas. Terminando este segundo periodo y hasta que no se presenta nuevamente el periodo de celo, como cada especie tiene un papel de mantener con sus vidas el equilibrio entre las “células” que componen este único gran Cuerpo que es nuestro Mundo Manifestado, y para que no abandonen voluntariamente sus vidas, el tipo de amor paternal y maternal se convierte en un amor “personal” de tipo egoísta que se manifiesta como voluntad de vivir que asegura su existencia particular hasta que se repite nuevamente los mismos procesos mientras viven.

Desgraciadamente esta manifestación idéntica del amor perfecto y gratuito en todas las especie animales, no se presenta en la vida humana, y la causa de esto es su especial naturaleza en que en el proceso de Autorrealización del Amor Puro, éste ya ha llegado a recuperar su estado prístino, su forma Espiritual, con sus dones de conciencia, raciocinio, capacidad creativa, creando así el tercer tipo de la Existencia, al hombre con su doble tipo de naturaleza, la espiritual y la instintiva representan las dos formas de la Existencia Real del Amor Puro y así poseyendo el hombre estos dones, los puede juzgar y valorar los acontecimientos a su alrededor y reflexionar sobre sus experiencias, y dependiendo su idea sobre los mismos, formar su propia “idea sobre el mundo y de la vida” y liberarse de este modo de ser guiado en su conducta y actividades por la Idea Subyacente del Amor Puro que guía la conducta de todos los otros seres animados por debajo de su nivel, que sólo poseen instinto en el que está impreso esta idea y que les permite acertar de manera natural e invariablemente sus conductas.

Sin embargo, en el caso del hombre, al estar compuesta su naturaleza de espíritu e instinto, su conducta y actividades no pueden ser preestablecidas sino que dependiendo de la valoración de una u otra parte de su naturaleza él puede sobrevalorar su parte espiritual a costa de su parte instintiva, y obteniendo así casi obligatoriamente su “filosofía del mundo y de la vida” que les guiará en su conducta y actividades, situación que existía durante la época arcaica en la antigua cultura de Grecia y en la Edad Media de nuestra cultura cristiana, pero como esta filosofía del mundo no ha tratado con la misma atención las dos naturalezas de las que está compuesta la especial naturaleza humana, esto ha adulterado el Amor Puro convirtiendo este tipo de amor en un amor irreal que no tenía ningún efecto positivo en las vidas que componen nuestro mundo y a falta de producir un amor compartible, éste perdía su capacidad de frenar el crecimiento de sufrimiento.

Aprendiendo de los resultados negativos de este tipo de tratamiento de nuestra naturaleza, el hombre logra establecer el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana cuando su saber obtenido a través de su espíritu y su sentir obtenido a través de su instinto sobre la Existencia Real del Amor Puro, en lugar de destruirse uno y otro se refuerzan cuando su “idea sobre el mundo y la vida” coincide con la Idea Subyacente del Amor Puro y su guía para su conducta y actividades se identifica con ella, y el amor que practica ahora es idéntico con la que reflejan los otros seres animados por debajo de su nivel, y como esto es innato, y ahora liberado dentro su naturaleza, no sólo  no le cuesta nada, sino que no puede actuar de otra manera.

Mientras duraba esta  acertada “filosofía del mundo y de la vida” de estas sociedades, la manifestación del Amor en la vida humana se acercó mucho a esa perfección que existía entre las vidas de los animales y aunque aquí (en la vida de la especie humana) no existía con tanta fuerza el periodo de celo como entre los animales, la práctica de este tipo de amor principalmente también se basaba en la procreación, y no en el disfrute del goce físico que esta unión ha producido, cuya misión es principalmente la de asegurar la consumación de este sentimiento innato de cada ser viviente. Durante esta época esto se practicaba dentro del matrimonio formando una familia con objeto de tener hijos, a los que han criado con amor, enseñando disciplina y respeto hacia sus mayores, preparándoles para poder defender sus vidas y casarse cuando alcanzaran el tiempo de su madurez.

Acabada esta misión, y cambiando estos sentimientos por el de voluntad de vivir, el amor que han aprendido sus hijos de ellos les ayudaban para poder tener una vida digna mientras vivían.

Desgraciadamente este perfecto, y en la vida humana necesitado, tipo de Amor, cuando el hombre, aprovechando su tercera posibilidad de elegir su vida, que consistía en sobrevalorar la parte instintiva a costa de la parte espiritual de su naturaleza especial humana no ha podido mantenerse, y obtuvo su exageradamente materialista “filosofía del mundo y de la vida”, que existía en la época Helenística de la antigua cultura de Grecia y que está extendido desde la Revolución Industrial ya en todas partes de nuestro planeta, sino guiada su conducta y actividades por esta falsa “filosofía del mundo y de la vida” y la pérdida del perfecto estado de su naturaleza psicosomática el Amor desinteresado y de tipo universal se ha convertido en Amor interesado y egoísta, contraria a su naturaleza innata, produciendo en lugar de belleza y alegría, fealdades y sufrimiento en la vida humana.

El sexo, en este estado de la naturaleza del hombre, no se practica por su principal papel de procreación, ni dentro de un matrimonio sano unido en Amor dentro de una familia, sino por el goce físico cuya verdadera misión sin embargo es sólo para asegurar su consumo y con esto la preservación de la especie en el desarrollo y proceso de Autorrealización del Amor Puro. El resultado de esta errónea práctica del sexo es la degeneración de su naturaleza convirtiendo a los hombres y mujeres en homosexuales y otro tipo de relaciones desnaturalizadas, destruyendo con ello la posibilidad para una vida familiar, y la correcta y necesitada enseñanza y crianza de los no deseados niños nacidos, que al crecer en abandono y sin recibir amor de sus padres se convierten en personas mal educadas, egoístas y sin un horizonte para sus vidas.

En este ambiente hostil, donde la falta del Amor justo y sano, nacen muchos sufrimientos que debilitan la voluntad de vivir entre los hombres, y muchos de ellos pierden este sentimiento innato en sus naturalezas deciden suicidarse, demostrando con ello que no se puede vivir sin Amor.

Juzgando la dificultad del hombre para concebir correctamente el significado real del Amor Puro y convertir esto como guía en su conducta y actividades, y crear con esto, cuando no lo acierta, sufrimiento tanto para él mismo como a los otros seres animados que componen nuestro Mundo Manifestado (la Autorrealización del Amor Puro) parece difícil defender mi “Teoría sobre la Existencia”, que según la cual en el mundo sólo existe Amor que produce bienestar en su proceso de Autorrealización.

Sin embargo, si admitimos que cualquier cosa sólo tiene valor si esta no es preestablecida y mecánica, sino un merecido resultado de un trabajo duro y desinteresado, entonces, según mi Teoría el Amor, cuando existía en su pureza y cuando actuaba como causa de inicio y desarrollo de nuestro Mundo Manifestado (su proceso de Autorrealización), tenía una naturaleza única e intrínseca como Amor Puro, y en su proceso de Autorrealización obedeciendo a esta única e intrínseca naturaleza los componentes, los elementos inanimados y entes animados, excepto la especie humana, que han sido y que son las células de su corporización, han recibido en sus instintos este amor gratuitamente y sin posibilidad de cambiarla por ellos mismos, el verdadero valor de obtener esta capacidad sólo la puede experimentar el hombre en la que, por su especial naturaleza psicosomática, esta capacidad no está dada ni preestablecida, sino que tiene que vencer todas las dificultades que su especial naturaleza le causa, experimentando así cuando logra hacer el mayor goce que ni el Amor Puro en su estado inmaterial, ni en su proceso de Autorrealización podría tenerlo, compensando con este privilegio todos los sufrimientos que el hombre ha tenido en su lucha para vencer todos sus obstáculos y obtener la Verdad sobre la Existencia.

Esta teoría que se basa en mis observaciones y experiencias vividas y contemplaciones sobre el funcionamiento de la Naturaleza, que se apoya en la razón y que coincide con las esencias de las grandes religiones practicadas durante muchos siglos por la especie humana espero que tenga suficiente fuerza y poder convincente para que acepten su validez los hombres de elite de nuestras civilizaciones, las cuales son capaces de juzgarlo y se encuentran algunos interesados para transformarlos en una ideología religiosa y política en un lenguaje sencillo y aceptable no sólo para eruditos sino para todo el mundo con la que se restablecerá nuevamente una ideología común que permitiría la comunicación entre los hombres creativos y contemplativos y abriría un nuevo camino para nuestro futuro.

Este papel, como ha ocurrido en la historia de la conducta y actividades del hombre, dependiendo de las circunstancias en las que han nacido las anteriores ideologías religiosas, coinciden a los profetas, poetas, artistas de bellas artes, arquitectos, etc., quienes convencidos de la validez de la teoría poseían la capacidad de expresar su contenido a través de sus trabajos en distintos medios.
Introducir esta ideología en nuestras circunstancias cuando por la errónea “filosofía del mundo y de al vida” nuestros males son tan graves y tan profundas que por falta de tiempo, ni los profetas, ni los artistas de bellas artes que para sus actividades hay escaso interés por el público, tienen la posibilidad de hacer algo aceptable, sino los arquitectos que por la antinatural y desenfrenada expansión demográfica, que para realizar el volumen de construcción de esta demanda, que para el año 2050 puede duplicarse, si estas construcciones pudieran realizarse basados en una justa “Teoría sobre la Existencia”, tendrán la oportunidad de introducir esta necesitada ideología, no directa sino indirectamente ya que nada como el ambiente de una ciudad o pueblo puede formar las mentalidades de sus ciudadanos.

Empero, como para realizar con tan corto espacio de tiempo este enorme volumen de construcción que por el diferente enfoque en el que se basa la práctica de nuestras construcciones, esto ni se puede introducir, tengo que aceptar que introducir esta necesitada ideología no se puede realizar ya por vía evolutiva y pacífica, sino el cambio se realizará por vía revoltosa, que llevará consigo grandes destrucciones, que servirá para los supervivientes para abrirse a la nueva “Teoría sobre el mundo y la vida”, cuando esto se podría introducir.

Con esta opinión pesimista para nuestras civilizaciones, pero optimista por el futuro de la humanidad, lo único que podemos hacer es no resignarse ante este hecho y luchar con más fuerza y entrega para vencer la falta de interés y la oposición de nuestras sociedades hacia esta nueva ideología y hacer todo lo posible para introducirla antes de la inevitable destrucción final.

Madrid, 18 de Julio de 2008
Ferenc Z. Lantos

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