11 nov. 2011

UN LLAMAMIENTO DIRIGIDO HACIA LOS HOMBRES INQUIETOS

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UN LLAMAMIENTO DIRIGIDO HACIA LOS HOMBRES INQUIETOS
Y PREOCUPADOS POR NUESTRO FUTURO


Acostumbrados los hombres de nuestra sociedad a vivir  aún rutinariamente, como nuestros antepasados, en un ambiente en el que los cambios dentro de una generación no eran grandes, excepto algunos hombres inquietos y preocupados por nuestro futuro, a cuya profesión está más directa y negativamente afectados por nuestros anormales y perjudiciales cambios, es muy difícil para una persona quien, por su ocupación profesional y diaria, no tiene tiempo para dedicarse a examinar con profundidad este fenómeno, de ver las cosas tan negativa y pesimistamente como estos hombres, cuyos mensajes y proposiciones justamente por la ignorancia del peligro y por la exigencia de sacrificio y cambio del modo de vida practicada, nadie se interesa por ello.

Empero, para demostrar este antinatural y nunca experimentado cambio en este nivel presento el diagrama sobre el crecimiento de la población y consumo de energía mundial entre la época de Jesucristo y nuestros días, con las explicaciones de las causas de los cambios producidos durante este período.

Este diagrama demuestra claramente la anormal y antinatural situación del crecimiento de la población del mundo y el consumo de energía desde el inicio de la Revolución Industrial del año 1800, según lo que, hoy, la población del mundo es 30 veces y el consumo de energía 128 veces mayor que la que teníamos en la época de Jesucristo, sobre el mismo tamaño del planeta. Empero, esta tendencia negativa aun no ha llegado a su techo, sino que según las estimaciones de las Naciones Unidas, la población del mundo para el año 2050 puede llegar a 10.000 millones y la demanda del consumo de energía del hombre del año 2.050 puede ser 4-5 veces más que lo que tenían nuestros antepasados y al que se puede considerar como normal. Multiplicando estas dos cifras, significaría 200-250 veces más consumo de energía, que sería como el doble de lo que tenemos hoy. ¿Puede uno imaginar la contaminación atmosférica y de la tierra y el agua, que significaría este cambio? ¿Quedaría algo de nuestros bosques y de flora y fauna de nuestro planeta?

Otro cambio catastrófico y antinatural que estamos experimentando es el desastroso desarrollo de nuestros deshumanizados asentamientos humanos (ciudades y poblados) que demuestra este otro diagrama, y que para el año 2.025 se espera tener 100 Megaciudades entre 5 y 30 millones de habitantes en los que vivirían los 2/3 de la población del mundo.

Si admitimos que una Megaciudad en la que se han fusionado, de manera arbitraria, 40-60 ciudades y poblados existentes, perdiendo cada uno de ellos su carácter y estructura, formando una aglomeración caótica y un ambiente hostil en el que nuestra naturaleza psico-somática, por sus necesidades intrínsecas, no puede desarrollarse en plenitud y obtener su bienestar y felicidad, entonces sin hablar de las dañinas contaminaciones, ruidos, fealdades, inseguridad ciudadana y todo tipo de crímenes, para los que, serán las cunas, estas monstruosas Megaciudades, está demostrado que éstas sólo podrían desarrollarse a costa de sacrificar las justas e intrínsecas necesidades de nuestra naturaleza especial humana, de cuya consecuencia la especie humana se enfermará y como una célula cancerosa en un organismo vivo causará disturbios, sufrimientos y en su situación extrema, una muerte dolorosa.

Para intentar resolver nuestros problemas y disminuir los innumerables y entrelazados males que sufrimos las Naciones Unidas y otros organismos oficiales y organizaciones profesionales, sociales y políticas desde hace 25 años organizan, sobre distintos temas, congresos y conferencias internacionales y nacionales, pero como los criterios en los que se basan los programas y objetivos de estos congresos y conferencias, al no buscar la verdadera causa de estos males, (que es la degeneración del estado perfecto de nuestra naturaleza psico-somática), y respetando las insanas demandas materialistas exigidas por el hombre en este estado, sus resultados, (como en el caso de una enfermedad infecciosa, donde el médico, sin conocer la existencia de la infección, intenta curar sus manifestados efectos), estaban condenados al fracaso, empeorando nuestra situación progresivamente como si no hubieran existido estos congresos y conferencias.

Encontrándome entre estos pocos hombres inquietos y preocupados por nuestro futuro, desde hace 38 años estoy entregado a la búsqueda de la causa de nuestros males y la solución para eliminarlos y que lo estoy realizando dentro de mi Centro de Investigación.

Sin embargo, al no coincidir el resultado de mi investigación creativa con los criterios prácticamente establecidos y practicados hoy por nuestras sociedades, en las que se basaron los programas y objetivos de los citados congresos y conferencias, mis proposiciones para resolver nuestros problemas y soluciones arquitectónicas y urbanísticas de nuestros futuros asentamientos humanos durante todo este tiempo estaban ignoradas.

Empero, como tanto los fracasos de los congresos y conferencias como las prácticas en todas nuestras actividades basadas en estos criterios han demostrado ser erróneas y nuestros males están creciendo progresivamente, estos hechos justifican, al menos, la necesidad de enfocar nuestros problemas más profundamente y buscar soluciones alternativas.

Sobre esta solución alternativa es lo que estoy trabajando desde hace 38 años y que está desarrollada en mis libros y en mi exposición permanente y sobre las que yo deseo continuar trabajando, con el objetivo de vencer todos los obstáculos e indiferencias de nuestra sociedad hacia ella y lograr introducir en la práctica mi "filosofía del mundo y de la vida" y teoría urbanística y arquitectónica de nuestros futuros asentamientos humanos, basada en las justas e intrínsecas necesidades de nuestra naturaleza psico-somática.

Para poder continuar con este programa altruista y humanista yo necesito ayuda moral y económica. Referente a la ayuda moral, sólo pido que se interesen hacia este tipo de mis actividades y vengan a ver mi exposición permanente, en la que están expuestas mis ideas en maquetas, dibujos y fotografías, porque al encontrarse frente a una realidad desconocida por muchos de ustedes seguro que me darán este reconocimiento moral, y referente a la ayuda económica, no pido dinero sino siendo yo arquitecto y urbanista pido un encargo de un proyecto para mi estudio de arquitectura, que lo resolveríamos basados en esta justa “filosofía del mundo y de la vida” con el máximo interés y entrega y con cuya minuta continuaríamos financiando los gastos de investigación y publicación de los resultados en forma de libros y en la revista anual “Mensaje” de mi Centro de Investigación.

Empero, como una persona, quien por sus inquietudes y preocupación de nuestro futuro ha podido descubrir un poco antes que la mayoría de los hombres de nuestras sociedades, las contradicciones entre nuestras ideas y leyes y de la Idea Subyacente de nuestro Mundo Manifestado y sus Leyes expresadas en las Leyes de la Naturaleza, pienso que para encontrar la causa real de este mal y la justa y necesitada solución tiene que participar toda la élite de nuestras sociedades y expresar a través del campo de sus profesiones sus ideas que servirán como piedras de este nuevo camino que forzosamente obtendremos, bien por vía evolutiva, si lográramos introducir en nuestra vida y quehaceres esta justa y necesitada “filosofía del mundo y de la vida” o por vía revolutiva que si por nuestro desinterés hacia la causa real de nuestros innumerables e interrelacionados males, y por impotencia de abandonar nuestro erróneo modo de vida, llegando al extremo hasta que la Naturaleza pueda resistir nuestros errores, esta se “explotará” con una destrucción planetaria inimaginable.

Las consecuencias de las dos posibilidades del cambio para la especie humana acontecidas en su historia las demuestra el diagrama con sus anotaciones adjuntas, según las que, encontrándonos hoy en el extremo de la materialista “filosofía del mundo y de la vida”, si no logramos cambiar esto, la destrucción, como en el caso de la antigua cultura de Grecia, sería inevitable. Empero, como sabemos que sólo una filosofía justa y acertada que respeta con igualdad las intrínsecas necesidades de la parte espiritual (alma) e instintiva (cuerpo) de nuestra naturaleza especial humana podría valer, esta nueva ideología tenía que basarse en este criterio, evitando caer en el otro extremo de nuestra posibilidad como ha ocurrido en el caso de la época Helenística de la antigua cultura de Grecia, con la errónea interpretación de la Idea de Jesucristo.

Madrid, 23 de Marzo de 2004
Francisco  Z. Lantos Dr. Arquitecto


Nota: Este ensayo expuesto en el numero 10 de la revista anual MENSAJE de mi Centro de Investigación como hoy es aún más valido he decidido exponerlo en mi BLOG


Madrid 11 de Noviembre de 2011




















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