30 nov. 2011

EL VERDADERO PELIGRO DE LA GLOBALIZACION

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EL VERDADERO PELIGRO DE LA GLOBALIZACION

Como este acontecimiento está relacionado con la conducta y actividades del hombre, antes de juzgar su validez tenemos que tomar en consagración que la causa real de todos nuestros innumerables e interrelacionados males es la exageradamente materialista “filosofía del mundo y de la vida”, que dirige nuestra conducta y actividades y de cuya consecuencia hemos perdido el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de nuestra naturaleza especial humana que es condición indispensable para que el hombre pueda vibrar al unísono con las Leyes de la Naturaleza y adaptarse, como los otros seres animados por debajo de nuestro nivel, de manera natural y espontánea a sus principios. Al perder este estado perfecto e indispensable de nuestra naturaleza, para eliminar nuestros males, tendríamos que abandonar esta falsa “filosofía del mundo y de la vida” y concentrarnos en encontrar la justa y necesitada nueva filosofía capaz de restablecer el perdido justo equilibrio de nuestra naturaleza psico-somática.

Como esta errónea materialista “filosofía del mundo y de la vida” que empezó con la Revolución Industrial entre la raza blanca pero que a lo largo de estos siglos esto se ha extendido en mayor o menor grado por todas las partes  de nuestro planeta, causando los mismos tipos de males, para frenar esta tendencia negativa y muy peligrosa para nuestro futuro, esta búsqueda que podría mejorar nuestra situación y salvar no sólo nuestra vida sino de las otras vidas también que componen nuestro Mundo Manifestado, tendría que ser extendía entre todas las civilizaciones de nuestro mundo que en un proceso de Globalización basada en la búsqueda de la Verdad sobre la Existencia podría unir nuestros pensamientos y encontrar esta idea común  que tanto necesitamos y que si esta coincidiera con la Idea subyacente del Amor Puro y Universal, que excepto de la especie humana, guía las conductas de todos los seres animados que componen la flora y fauna de nuestro planeta, nuestros males desaparecerán de manera natural y espontánea, como ha ocurrido esto en la época clásica de la antigua cultura de Grecia y el Renacimiento de nuestra cultura cristiana, cuando durante 200-250 años los hombres durante este tiempo han logrado establecer esta justa “filosofía del mundo y de la vida” y restablecer el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza psico-somática.

No hacer esto sino continuar aceptando sin crítica nuestra falsa materialista “filosofía del mundo y de la vida” que ha destruido el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de nuestra naturaleza especial humana, que nos hace insensible hacia los verdaderos valores éticos y estéticos incapacitándonos de distinguir entre el bien y el mal, de ver y juzgar las cosas en su esencia, en nuestra ignorancia, lo que estamos haciendo nos parece correcto, y aunque las cada vez más evidentes contradicciones entre nuestras ideas y de la realidad están demostrando lo contrario, los hombres espiritualmente vacíos de nuestras sociedades de consumo no son ni capaces ni dispuestos a cambiar su modo de vida, y para poder mantenerlo es necesario la prosperidad económica, que se obtiene en el desarrollo industrial y la conquista del mercado ya no sólo dentro del mismo país sino en el mercado mundial.

Esta demanda es lo que obliga a los países industrializados y económicamente más desarrollados a buscar mercados fuera de sus países, pero para esto hace falta crear oportunidades económicas en los países en vías de desarrollo, que se logrará con  extender la materialista “filosofía del mundo y de la vida” de ellos, que encontrando la población en estos países en unas condiciones a nivel económico muy precarias, conociendo al mismo tiempo, debido a las múltiples comunicaciones de informática, televisión, prensa, Internet, etc., el alto nivel económico de los países “desarrollados”, la gente  no sólo aceptan, sino que ven en esta nueva forma económica-política, al no experimentar aún sus consecuencias negativas, su futuro bienestar.

Así, la verdadera razón del surgimiento de la Globalización es la extendida materialista “filosofía del mundo y de la vida” en todas las partes de nuestro planeta y la degeneración del intrínseco perfecto estado de la naturaleza psico-somática de la especie humana en la que se encuentra hoy, y que mientras no logra recuperar su perfecto estado perdido nada puede frenar su rápida extensión excepto una catástrofe mundial, cuando la Naturaleza no puede ya resistir la presión de los daños causados por la única especie privilegiada, el hombre, para poder actuar libremente y cometer errores.

No obstante, detrás de la intervención rigurosa de la Naturaleza, en la historia  de la conducta y actividades del hombre causado por el mal uso de su privilegio de poder actuar libremente, para restablecer el daño causado por él, la misma Naturaleza ha permitido que sea él, quien aprendiendo de sus equivocaciones, restablezca su perdido ordenado, y armonioso desarrollo, del que depende el bienestar de todos sus “componentes”, las distintas especies animadas incluida también la especie humana.

Madrid, 12 de Septiembre de 2002
Francisco Z. Lantos Dr. Arquitecto

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