21 oct 2011

¿COMO SE RESOLVERÍA LA ANTINATURAL Y DESENFRENADA EXPANSIÓN DEMOGRAFICA?

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¿COMO SE RESOLVERÍA LA ANTINATURAL Y DESENFRENADA EXPANSIÓN DEMOGRÁFICA?

En el año 1966, cuando la población del mundo ya tenía 4.000 millones de habitantes, pero lo que significaba 20 veces más que nuestro planeta tenía en la época de Jesucristo y 10 veces más que la que existía en el año 1400, en mi artículo “LA CAUSA Y SOLUCIÓN DEL ENORME AUMENTO DE LA POBLACIÓN DEL MUNDO” publicado en el número 89 de la revista “Arquitectura” del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, que por su interés, bajo el título “LA CAUSA Y SOLUCIÓN DE LA ENORME EXPANSION DEMOGRAFICA” el periódico ABC de fecha 10 de Mayo de 1981 en su revista semanal “Los Domingos de ABC” publica el mismo artículo en su forma complementaria, yo expuse que la causa de esta anomalía es la extremadamente materialista “filosofía del mundo y de la vida” que ha destruido el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de nuestra naturaleza especial humana, que es sin embargo la condición indispensable para que la especie humana pueda sentir la Verdad y vibrar al unísono con las Leyes de la Naturaleza, que es la portadora de esta Verdad y poder adaptarse con su conducta y actividades a sus principios, como lo hacen los otros seres animados por debajo de su nivel de manera natural y espontánea, y la solución es la de restablecer este equilibrio perdido, lo único que intrínsecamente corresponde al perfecto estado de nuestra naturaleza psico-somática.

¿Cómo lograr esto? es lo que desarrollé en estos artículos, pero como para realizar este propósito tendríamos que abandonar nuestro modo de vida acomodada y dedicarnos a la investigación de qué tipo de “filosofía del mundo y de la vida” correspondería, en nuestra situación, qué necesitaríamos y cómo podríamos introducirla en la vida de los hombres para que ésta fuera una fe o ideología viva, que exigiría a sus buscadores una dedicación plena y de la sociedad un apoyo y una ayuda económica para sus investigaciones, y una voluntad y sacrificio en su proceso de desarrollo, nadie estaba dispuesto a cambiar su rutinario y despreocupado modo de vida, dejando este amenazante acontecimiento a la suerte, de cuyo resultado, en estos 38 años la población del mundo, con sus 6.000 millones, casi se duplicó.

Empero, este antinatural desarrollo aún no ha llegado a su techo y según las estimaciones de las Naciones Unidas la población del mundo puede alcanzar la cifra de 10.000 millones, lo que significaría 50 veces más que la que nuestro planeta tenía en la época de Jesucristo.

Si añadimos a esto el anormal crecimiento de consumo de energía de los hombres espiritualmente vacíos de nuestras sociedades de consumo que hoy, tomando una media y extendida por todas las partes de nuestro planeta, puede ser de 3-4 veces más por persona de lo normal y que tenía el hombre en la época de Jesucristo, pero lo que con la política de la globalización , el aumento del consumo de energía puede extenderse a todas las partes de nuestro mundo y alcanzar un consumo de    3-4 veces más de lo normal por persona, que multiplicándolo por 50 (aumento de la población mundial) el consumo de energía será de 150-200 veces más que el que existía en la época de Jesucristo en el mismo tamaño y capacidad energética de nuestro planeta.

Esta presión, que lleva consigo la indiscriminada explotación de recursos naturales y su uso la destrucción de la flora y fauna de nuestro planeta, la naturaleza ya, cuando aún estamos en la mitad de consumo a la que llegaríamos en el año 2050 si no logramos cambiar nuestro modo de vida y esto se extenderá por todas las partes de nuestro planeta, la naturaleza no la puede absorber y aguantar y obedeciendo a su real e intrínseca naturaleza que se realiza de acuerdo con su Idea Subyacente que es Amor Puro y Universal, para restablecer su desarrollo ordenado y armonioso que es indispensable para que sus “componentes”, los distintos seres vivientes incluido la especie humana, también puedan realizar sus vidas en plenitud y obtener su bienestar, tenía que intervenir y está ya interviniendo de varios modos, todos dolorosos y con distintos tipos de sufrimiento que un cambio revolutivo lleva consigo.

Entre estas intervenciones, las que ya estamos experimentando son la disminución progresiva  de la fertilidad de nuestra especie, las nuevas e incurables enfermedades contra las que, al ser éstas más de tipo psíquico que físico causadas por el descuidado y agresivo medio ambiente natural y construido, como son nuestras deshumanizadas, indefinidas y caótica conurbaciones y monstruosas Metro y Megaciudades de las que nadie puede escapar para realizar su vida, la medicina es impotente para curarlas de cuyo resultado nuestra especie en lugar de renovarse se envejece con todas las graves consecuencias sociales, morales y económicas que ello supone, que será insoportable para las nuevas generaciones, empero, espero que a través de esta dramática demostración de las contradicciones entre nuestras ideas sobre el mundo y la vida y la realidad sería suficiente para el necesario cambio de nuestro modo de vida anunciado por mi hace 38 años, con lo que se abriría un nuevo camino prometedor para restablecer el equilibrio perdido entre la parte espiritual e instintiva de nuestra naturaleza especial humana y con ello el equilibrado y armonioso desarrollo de nuestro Mundo Manifestado del que depende el bienestar de todos sus “componentes”, las distintas especies de animales y nuestra propia felicidad.

Aunque sería mejor no esperar hasta esta solución drástica y revolutiva y empezar ya la búsqueda de esta justa “filosofía del mundo y de la vida” que corresponde a nuestra naturaleza y a la posibilidad de su puesta en práctica en nuestra vida, pero como por el desinterés de nuestras sociedades para este tipo de investigaciones, está ignorada incluso por las autoridades y organismos políticos y económicos, cuyas actividades están basadas en esta falsa filosofía, esto esta mal visto, por lo que sólo podría realizarse por algunos pocos hombres muy preocupados por nuestro futuro, obteniendo sus premios por satisfacer sus conciencias y teniendo la esperanza de que cuando se presta la oportunidad el fruto de sus trabajos serán disfrutados por la humanidad y los otros seres animados que componen la flora y fauna de nuestro planeta para los que se realizaron los trabajos en circunstancias hostiles.

Madrid, 1 de Agosto de 2002
Francisco Z. Lantos Dr. Arquitecto

Nota: Este ensayo expuesro en el Nº 10 de la Revista anual MENSAJE de mi Centro de Investigación como su contenudo hoy es también valido como nadie hecho caso a lo mismo, para su divulgación he decidido exponer aqui en mi BLOG.

Madrid 21 de Octubre de 2011

20 oct 2011

NUESTRAS CIVILIZACIONES SE AUTODESTRUIRÁN ANRTES DEL AÑO 2050

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NUESTRAS CIVILIZACIONES SE AUTODESTRUIRÁN ANTES Del AÑO 2050

Si hoy cuando por el antinatural crecimiento de la población del mundo ha alcanzado la cifra de 7.000 millones, que es 35 veces más que existía en la época de Jesucristo, y el también antinatural consumo de energía se extendía entre los países económicamente desarrollados, que significa un tercio de la población del mundo, cuyas demandas materiales  nuestro planeta ya no puede satisfacer, y como consecuencia de este acontecimiento se han presentado la crisis económica mundial, el sobrecalentamiento de la tierra y cambio climático, los insolubles contaminaciones de aire agua y tierra, la destrucción de biodiversidad etc., si tomamos en consideración que este negativo acontecimiento aun no ha llegado a su techo sino para el año 2050 se estima que la población del mundo llegara a la cifra de 9.600 millones que será como 47 veces más que existía en la época de Jesucristo, y el anormal consumo de energía se extenderá también entre los países económicamente emergentes como China, India, Brasil, México, y otros países en vía de desarrollo, que es de 2/3 de la población del mundo y que sumando estos negativos cambios significará más de doble lo que se consume actualmente, creo que no falta de ser un científico para demostrar que nuestro planetaria puede producir y satisfacer estas demandas y la destrucción planetaria será inevitable.

Nuestra incondicional creencia y fe en las ciencias y tecnologías en resolver este problema y salvar con ello nuestro futuro es un autoengaño que sólo nos sirve para posponer este catastrófico fin, por lo que tenemos que abandonar este erróneo enfoque de tratar nuestros nuevos tipos de males surgidos desde la revolución industrial, y reconocer que estos males no han surgido por azar ni son causales sino los manifestado efectos de una causa común, que es el erróneo modo de vida del hombre contemporáneo, y para saber porque ha podido ocurrir esto hará falta conocer la verdadera e intrínseca  naturaleza de especie humana, que es cuestión filosófica, que hoy es ignorada, y peor aún no figura en programa de investigación en ningún Organismo Oficial como las Naciones Unidas, Ministerio de Ciencia e Innovación, ni Organismos Particulares como las Fundaciones y distintos tipos de Centro de Investigaciones, siendo esto la causa que nuestros males se aumentan progresivamente tanto en numero como en grado

Evitar este catastrófico fin de nuestras civilizaciones ya no hay tiempo pero empezando reconocer que la causa de todos nuestros nuevos tipos de males, surgidos después de la revolución industrial, es el mal entendido de la naturaleza de la especie humana, y conocer la verdadera naturaleza del hombre,  y convertir este conocimiento en una justa “Filosofía del mundo y de la vida”, después del catastrófico fin de nuestra civilizaciones los supervivientes aceptaran esta “filosofía “ y con esto se salvará el futuro de las nuevas generaciones y se abrirá una nueva cultura, basada en esta justa y necesitada “filosofía del mundo y de la vida”.

Madrid 19 de Octubre de 2011.
Francisco Z. Lantos
Doctor Arquitecto

18 oct 2011

Respetando sin crítica la exageradamente “materialista filosofía del mundo y de la vida” del hombre contemporáneo de nuestras sociedades de consumo, que desde la Revolución Industrial del siglo XVIII está extendiéndose por todas partes de nuestro planeta y que en los países desarrollados ha alcanzado ya unos niveles muy altos, destruyendo los valores y necesidades espirituales de los hombres, cambiando estos por demandas materialistas, cuya satisfacción exige el constante crecimiento de todo tipo de industrias que para poder ser competitivas en el mercado obliga a los productores de mercancías a producir éstas más económicamente, causando todo tipo de contaminaciones a la Naturaleza, cuyos daños en principio ésta los podía absorber y en la euforia de mejorar en el campo material la vida de los hombres, en estas sociedades, ese mejoramiento económico se desarrolló sin límites, llegando hoy en los países desarrollados a unos niveles en los que los efectos negativos y destructivos para el Medio Ambiente extendido a todo el planeta es ya evidente, estando obligado las Naciones Unidas en sus conferencias mundiales celebradas en los últimos 30 años a tratar este acontecimiento muy perjudicial y buscar la solución necesitada para resolverla. Sin embargo, estas conferencias en lugar de tratar los problemas en sus raíces y buscar la causa real de nuestros innumerables y entrelazados males, sus programas se limitan a estudiar uno por uno y separadamente los manifestados males de esta causa subyacente, siendo esto la causa de sus fracasos de obtener sus objetivos, empeorando nuestros males cada vez más y más. Como lo más grave de los manifestados males es la contaminación de la Naturaleza y el cambio climático que está causado no sólo por las industrias sino de las grandes ciudades con sus edificios inteligentes, con calefacción central, aire acondicionado, transportes, etc., los más frecuentes temas de las conferencias de las Naciones Unidas son el cambio climático y el desarrollo sostenible, ambos, como si no hubieran existido estas conferencias, están empeorando progresivamente. Sin embargo, reconociendo ya casi universalmente que la causa de nuestros innumerables y entrelazados males y contradicciones es la exageradamente materialista “filosofía del mundo y de la vida” y el erróneo modo de vida de los hombres de nuestras sociedades de consumo, las empresas y fabricantes, para mantenerse en sus negocios, están obligadas a respetar las demandas materialistas de estos hombres espiritualmente vacíos, quienes buscan sus felicidades en las posesiones de todo tipo de bienes, productos y mercancías que hace falta producir y vender. La consecuencia de esta política y conducta de los hombres de nuestras sociedades es la necesidad de la conquista del mercado, que se logra produciendo la mercancía lo más barata posible, que no permite inversiones para fabricaciones limpias, exponiendo la Naturaleza a todo tipo de contaminaciones, haciendo peligrar el mantenimiento de la biodiversidad, la capa de ozono y el clima ideal producido por la Naturaleza en nuestro planeta. Encontrándonos en esta situación, las Naciones Unidas estaban obligadas a regular el derecho de cada país a las emisiones de gases nocivos adjudicando en el Protocolo de Kioto una cuota a cada país, encontrándose algunos como los Estados Unidos de América, Canadá, Japón y los países de la Unión Europea que ya tendrían que disminuir sus emisiones, lo que por las exigencias de sus habitantes es imposible cumplir estando obligados a buscar soluciones comprando los derechos de los países en vías de desarrollo y basándose en el hecho de que la materialista “filosofía del mundo y de la vida” está extendiéndose por todas las partes de nuestro planeta y éste a nivel económico será como un país único, los problemas tienen que tratarse globalmente. Así es como ha nacido la palabra y política de globalización, que si se realizará sólo podría resolver nuestros problemas a corto tiempo y nos servirá sólo como un autoengaño ya que si se lograra extender nuestro modo de vida a los países en vías de desarrollo y a países subdesarrollados y convertirles en sociedades de consumo, el consumo de energía a nivel mundial podría duplicarse en los próximos 25-30 años, cuando ya ni China ni India, ni otros países de Asia, África y Sudamérica no sólo no podrían vender parte de sus cupos, sino que alcanzarían el mismo nivel de contaminación que en estos momentos tienen los países desarrollados. Tomando en consideración que la población de los países en vías de desarrollo y subdesarrollados, donde el consumo de energía es aún muy inferior que en los de los países desarrollados, es de 2/3 partes de la población del mundo a los que con la política de globalización los países desarrollados, para tener compradores de sus mercancías, quieren convertirles en sociedades de consumos, logrando realizar este objetivo, para el año 2050, cuando la población del mundo según las estimaciones de las Naciones Unidas puede alcanzar la cifra de 10.000 millones, o sea 50 veces más que nuestro planeta tenía en la época de Jesucristo, y una media de consumo de energía por persona que puede llegar a ser 4-5 veces más que los hombres antes de la Revolución Industrial han consumido y que la podemos considerar como normal, esta sería 50 x (4-5)= 200-250 veces más consumo de energía que existía en la época de Jesucristo en el mismo tamaño y capacidad energética de nuestro planeta. Si no queremos auto engañarnos más y registrar fracasos detrás de fracasos de los objetivos de cada una de las conferencias y cumbres mundiales de las Naciones Unidas celebradas bajo distintos tópicos casi cada año y observar impotentemente el progresivo empeoramiento de nuestra situación, tenemos que reconocer que la causa real de nuestros innumerables y entrelazados males es la exageradamente materialista “filosofía del mundo y de la vida” de la especie humana de nuestras sociedades que ha destruido el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana, convirtiéndole en un ser espiritualmente vacío, buscando su felicidad en posesiones materiales que nuestro planeta sin ser su perfecto y armonioso desarrollo destruido, no está capacitado para satisfacerlo. Para evitar esta catástrofe planetaria tenemos que reconocer que las exigencias materialistas del hombre contemporáneo en el estado degenerado de su naturaleza psico-somática no es servible y en lugar de propagar nuestra política basada únicamente en intereses económicos que representan la globalización, tenemos que buscar cómo restablecer el perfecto estado de la naturaleza especial humana, lo que exigirá un estudio global y universal no sólo de nuestros innumerables problemas, sino la vida misma y el mundo dentro del que se desarrollan todas las vidas que componen nuestro planeta. Este conocimiento nos demostraría que nuestro mundo (flora y fauna de nuestro planeta) se desarrolló en un estricto orden y armonía, que es una necesidad para que sus “componentes”, las distintas especies animadas, puedan desarrollar sus vidas en plenitud y obtener su bienestar y que es logrado por estar impreso en sus instintos la voluntad de su Supuesto Creador que les guía en sus conductas, pero lo que en el caso de la especie humana al poseer ésta además de instinto también espíritu con facultad de raciocinio con el que puede juzgar y reflexionar sobre los acontecimientos a su alrededor y liberarse así de la influencia de la voluntad del Supuesto Creador de nuestro Mundo Manifestado también impreso en su instinto, él, el único ser vivo, tiene la posibilidad de ser guiado en su conducta y actividades, no por esta guía perfecta y única que a través de las Leyes de la Naturaleza dirige el desarrollo de nuestro mundo (flora y fauna de nuestro planeta), sino por su idea particular que si no acierta la verdad impresa en su instinto él está condenado a equivocarse y convertirse en la causa real de todos los disturbios en el desarrollo de nuestro planeta. De la historia de la conducta y actividades de la especie humana hemos aprendido de que este caso siempre se presenta cuando el hombre no logrea establecer el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana, que en nuestra cultura cristiana ha ocurrido en la Edad Media por su exagerada espiritual “filosofía del mundo y de la vida”, y como es el caso desde la Revolución Industrial en nuestro tiempo por su exagerada materialista “filosofía del mundo y de la vida”. De esta experiencia también hemos aprendido que mientras persistía la “falsa filosofía del mundo y de la vida” y el hombre se encontraba en un estado desequilibrado de su naturaleza psico-somática, ningún intento podría eliminar los males y mejorar la situación, sin embargo, cuando a través de las contradicciones entre sus ideas y realidad eran palpables, que ha ocurrido a principios del Renacimiento, y los hombres han cambiado su modo de vida y han logrado establecer el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana que tenían durante 250-300 años en la época del Renacimiento todos los males han desaparecido sin ninguna intención especial, más bien de manera natural y espontánea. Encontrándonos ahora en una situación similar a la de la Edad Media sólo que en el otro extremo de nuestras posibilidades de ver el mundo y de equivocarnos, obedeciendo a nuestra naturaleza especial y diferente de todas las otras vidas que componen nuestro planeta, cuyas conductas son preestablecidas y siempre perfectas acordes con las Leyes de la Naturaleza, que en nuestro caso ni es preestablecido ni es gratuito, sino sólo puede ocurrir si logramos satisfacer las justas necesidades de nuestra naturaleza especial humana, compuesta de espíritu e instinto, obtendremos, no sólo mecánicamente, como los seres animados que sólo tienen instinto, la capacidad de sentir conscientemente la verdad y la unión de nuestra vida con otras vidas que componen nuestro planeta y adaptarse con nuestra conducta y comportamiento a las Leyes de la Naturaleza que refleja esta Verdad, eliminando con ello, de manera natural y espontánea, todos nuestros males, entre los que la contaminación del aire, tierra y agua y el cambio climático son los más graves y perjudiciales. Sólo podríamos obtener este propósito con una revolución espiritual, un renacimiento individual de cada persona, en cuyo proceso, el restablecimiento de las grandes religiones que hoy han quedado sin influencia en nuestra vida, tendrán un papel muy importante. Madrid, 6 de Mayo de 2002 Ferenc Z. Lantos AL ENCONTRAR MI TEORÍA SOBRE ESTE ASUNTO DIEZ AÑOS DE SU PUBLICACIÓN, EN EL NUMERO 9 DE LA REVISTA “MENSAJE” DE MI CENTRO DE INVESTIGACIÓN, TAN VALIDA COMO EN SU PUBLICACIÓN, Y SU NECESIDAD DE PONER EN PRACTICA ESTE CONOCIMIENTO, HE DECIDIDO EXPONERLO EN ESTA OCASIÓN EN MI BLOG. Madrid 14 de Abril 2011 F.Z. Lantos Dr. Arquitecto

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LA GLOBALIZACIÓN Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

Respetando sin crítica la exageradamente “materialista filosofía del mundo y de la vida” del hombre contemporáneo de nuestras sociedades de consumo, que desde la Revolución Industrial del siglo XVIII está extendiéndose por todas partes de nuestro planeta y que en los países desarrollados ha alcanzado ya unos niveles muy altos, destruyendo los valores y necesidades espirituales de los hombres, cambiando estos por demandas materialistas, cuya satisfacción  exige el constante crecimiento de todo tipo de industrias que para poder ser competitivas en el mercado obliga a los productores de mercancías a producir éstas más económicamente, causando todo tipo de contaminaciones a la Naturaleza, cuyos daños en principio ésta los podía absorber y en la euforia de mejorar en el campo material la vida de los hombres, en estas sociedades, ese mejoramiento económico se desarrolló sin límites, llegando hoy en los países desarrollados a unos niveles en los que los efectos negativos y destructivos para el Medio Ambiente extendido a todo el planeta es ya evidente, estando obligado las Naciones Unidas en sus conferencias mundiales celebradas en los últimos 30 años a tratar este acontecimiento muy perjudicial y buscar la solución necesitada para resolverla.

Sin embargo, estas conferencias en lugar de tratar los problemas en sus raíces y buscar la causa real de nuestros innumerables y entrelazados males, sus programas se limitan a estudiar uno por uno y separadamente los manifestados males de esta causa subyacente, siendo esto la causa de sus fracasos de obtener sus objetivos, empeorando nuestros males cada vez más y más.

Como lo más grave de los manifestados males es la contaminación de la Naturaleza y el cambio climático que está causado no sólo por las industrias sino de las grandes ciudades con sus edificios inteligentes, con calefacción central, aire acondicionado, transportes, etc., los más frecuentes temas de las conferencias de las Naciones Unidas son el cambio climático y el desarrollo sostenible, ambos, como si no hubieran existido estas conferencias, están empeorando progresivamente.

Sin embargo, reconociendo ya casi universalmente que la causa de nuestros innumerables y entrelazados males y contradicciones es la exageradamente materialista “filosofía del mundo y de la vida” y el erróneo modo de vida de los hombres de nuestras sociedades de consumo,  las empresas y fabricantes, para mantenerse en sus negocios, están obligadas a respetar las demandas materialistas de estos hombres espiritualmente vacíos, quienes buscan sus felicidades en las posesiones de todo tipo de bienes, productos y mercancías que hace falta producir y vender. La consecuencia de esta política y conducta de los hombres de nuestras sociedades es la necesidad de la conquista del mercado, que se logra produciendo la mercancía lo más barata posible, que no permite inversiones para fabricaciones limpias, exponiendo la Naturaleza a todo tipo de contaminaciones, haciendo peligrar el mantenimiento de la biodiversidad, la capa de ozono y el clima ideal producido por la Naturaleza en nuestro planeta.

Encontrándonos en esta situación, las Naciones Unidas estaban obligadas a regular el derecho de cada país a las emisiones de gases nocivos adjudicando en el Protocolo de Kioto una cuota a cada país, encontrándose algunos como los Estados Unidos de América, Canadá, Japón y los países de la Unión Europea que ya tendrían que disminuir sus emisiones, lo que por las exigencias de sus habitantes es imposible cumplir estando obligados a buscar soluciones comprando los derechos de los países en vías de desarrollo y basándose en el hecho de que la materialista “filosofía del mundo y de la vida” está extendiéndose por todas las partes de nuestro planeta y éste a nivel económico será como un país único, los problemas tienen que tratarse globalmente.

Así es como ha nacido la palabra y política de globalización, que si se realizará sólo podría resolver nuestros problemas a corto tiempo y nos servirá sólo como un autoengaño ya que si se lograra extender nuestro modo de vida a los países en vías de desarrollo y a países subdesarrollados y convertirles en sociedades de consumo, el consumo de energía a nivel mundial podría duplicarse en los próximos 25-30 años, cuando ya ni China ni India, ni otros países de Asia, África y Sudamérica no sólo no podrían vender parte de sus cupos, sino que alcanzarían el mismo nivel de contaminación que en estos momentos tienen los países desarrollados.

Tomando en consideración que la población de los países en vías de desarrollo y subdesarrollados, donde el consumo de energía es aún muy inferior que en los de los países desarrollados, es de 2/3 partes de la población del mundo a los que con la política de globalización los países desarrollados, para tener compradores de sus mercancías, quieren convertirles en sociedades de consumos, logrando realizar este objetivo, para el año  2050, cuando la población del mundo según las estimaciones de las Naciones Unidas puede alcanzar la cifra de 10.000 millones, o sea 50 veces más que nuestro planeta tenía en la época de Jesucristo, y una media de consumo de energía por persona que puede llegar a ser 4-5 veces más que los hombres antes de la Revolución Industrial han consumido y que la podemos considerar como normal, esta sería 50 x (4-5)= 200-250 veces más consumo de energía que existía en la época de Jesucristo en el mismo tamaño y capacidad energética de nuestro planeta.

Si no queremos auto engañarnos más y registrar fracasos detrás de fracasos de los objetivos de cada una de las conferencias y cumbres mundiales de las Naciones Unidas celebradas bajo distintos tópicos casi cada año y observar impotentemente el progresivo empeoramiento de nuestra situación, tenemos que reconocer que la causa real de nuestros innumerables y entrelazados males es la exageradamente materialista “filosofía del mundo y de la vida” de la especie humana de nuestras sociedades que ha destruido el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana, convirtiéndole en un ser espiritualmente vacío, buscando su felicidad en posesiones materiales que nuestro planeta sin ser su perfecto y armonioso desarrollo destruido, no está capacitado para satisfacerlo.

Para evitar esta catástrofe planetaria tenemos que reconocer que las exigencias materialistas del hombre contemporáneo en el estado degenerado de su naturaleza psico-somática no es servible y en lugar de propagar nuestra política basada únicamente en intereses económicos que representan la globalización, tenemos que buscar cómo restablecer el perfecto estado de la naturaleza especial humana, lo que exigirá un estudio global y universal no sólo de nuestros innumerables problemas, sino la vida misma y el mundo dentro del que se desarrollan todas las vidas que componen nuestro planeta.

Este conocimiento nos demostraría que nuestro mundo (flora y fauna de nuestro planeta) se desarrolló en un estricto orden y armonía, que es una necesidad para que sus “componentes”, las distintas especies animadas, puedan desarrollar sus vidas en plenitud y obtener su bienestar y que es logrado por estar impreso en sus instintos la voluntad de su Supuesto Creador que les guía en sus conductas, pero lo que en el caso de la especie humana al poseer ésta además de instinto también espíritu con facultad de raciocinio con el que puede juzgar y reflexionar sobre los acontecimientos a su alrededor y liberarse así de la influencia de la voluntad del Supuesto Creador de nuestro Mundo Manifestado también impreso en su instinto, él, el único ser vivo, tiene la posibilidad de ser guiado en su conducta y actividades, no por esta guía perfecta y única que a través de las Leyes de la Naturaleza dirige el desarrollo de nuestro mundo (flora y fauna de nuestro planeta), sino por su idea particular que si no acierta la verdad impresa en su instinto él está condenado a equivocarse y convertirse en la causa real de todos los disturbios en el desarrollo de nuestro planeta.

De la historia de la conducta y actividades de la especie humana hemos aprendido de que este caso siempre se presenta cuando el hombre no logrea establecer el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana, que en nuestra cultura cristiana ha ocurrido en la Edad Media por su exagerada espiritual “filosofía del mundo y de la vida”, y como es el caso desde la Revolución Industrial en nuestro tiempo por su exagerada materialista “filosofía del mundo y de la vida”. De esta experiencia también hemos aprendido que mientras persistía la “falsa filosofía del mundo y de la vida” y el hombre se encontraba en un estado desequilibrado de su naturaleza psico-somática, ningún intento podría eliminar los males y mejorar la situación, sin embargo, cuando a través de las contradicciones entre sus ideas y realidad eran palpables, que ha ocurrido a principios del Renacimiento, y los hombres han cambiado su modo de vida y han logrado establecer el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana que tenían durante 250-300 años en la época del Renacimiento todos los males han desaparecido sin ninguna intención especial, más bien de manera natural y espontánea.

Encontrándonos ahora en una situación similar a la de la Edad Media sólo que en el otro extremo de nuestras posibilidades de ver el mundo y de equivocarnos, obedeciendo a nuestra naturaleza especial y diferente de todas las otras vidas que componen nuestro planeta, cuyas conductas son preestablecidas y siempre perfectas acordes con las Leyes de la Naturaleza, que en nuestro caso ni es preestablecido ni es gratuito, sino sólo puede ocurrir si logramos satisfacer las justas necesidades de nuestra naturaleza especial humana, compuesta de espíritu e instinto, obtendremos, no sólo mecánicamente, como los seres animados que sólo tienen instinto, la capacidad de sentir conscientemente la verdad y la unión de nuestra vida con otras vidas que componen nuestro planeta y adaptarse con nuestra conducta y comportamiento a las Leyes de la Naturaleza que refleja esta Verdad, eliminando con ello, de manera natural y espontánea, todos nuestros males, entre los que la contaminación del aire, tierra y agua y el cambio climático son los más graves y perjudiciales.

Sólo podríamos obtener este propósito con una revolución espiritual, un renacimiento individual de cada persona, en cuyo proceso, el restablecimiento de las grandes religiones que hoy han quedado sin influencia en nuestra vida, tendrán un papel muy importante.

Madrid, 6 de Mayo de 2002
Ferenc Z. Lantos

AL ENCONTRAR MI TEORÍA SOBRE ESTE ASUNTO DIEZ AÑOS DE SU PUBLICACIÓN, EN EL NUMERO 9 DE LA REVISTA “MENSAJE” DE MI CENTRO DE INVESTIGACIÓN, TAN VALIDA COMO EN SU PUBLICACIÓN, Y SU NECESIDAD DE PONER EN PRACTICA ESTE CONOCIMIENTO, HE DECIDIDO EXPONERLO EN ESTA OCASIÓN EN MI BLOG.

Madrid 14 de Abril 2011
F.Z. Lantos Dr. Arquitecto  

17 oct 2011

LA GLOBALIZACIÓN Y EL CAMBIO CLIMMÁTICO

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LA GLOBALIZACIÓN Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

Respetando sin crítica la exageradamente “materialista filosofía del mundo y de la vida” del hombre contemporáneo de nuestras sociedades de consumo, que desde la Revolución Industrial del siglo XVIII está extendiéndose por todas partes de nuestro planeta y que en los países desarrollados ha alcanzado ya unos niveles muy altos, destruyendo los valores y necesidades espirituales de los hombres, cambiando estos por demandas materialistas, cuya satisfacción  exige el constante crecimiento de todo tipo de industrias que para poder ser competitivas en el mercado obliga a los productores de mercancías a producir éstas más económicamente, causando todo tipo de contaminaciones a la Naturaleza, cuyos daños en principio ésta los podía absorber y en la euforia de mejorar en el campo material la vida de los hombres, en estas sociedades, ese mejoramiento económico se desarrolló sin límites, llegando hoy en los países desarrollados a unos niveles en los que los efectos negativos y destructivos para el Medio Ambiente extendido a todo el planeta es ya evidente, estando obligado las Naciones Unidas en sus conferencias mundiales celebradas en los últimos 30 años a tratar este acontecimiento muy perjudicial y buscar la solución necesitada para resolverla.

Sin embargo, estas conferencias en lugar de tratar los problemas en sus raíces y buscar la causa real de nuestros innumerables y entrelazados males, sus programas se limitan a estudiar uno por uno y separadamente los manifestados males de esta causa subyacente, siendo esto la causa de sus fracasos de obtener sus objetivos, empeorando nuestros males cada vez más y más.

Como lo más grave de los manifestados males es la contaminación de la Naturaleza y el cambio climático que está causado no sólo por las industrias sino de las grandes ciudades con sus edificios inteligentes, con calefacción central, aire acondicionado, transportes, etc., los más frecuentes temas de las conferencias de las Naciones Unidas son el cambio climático y el desarrollo sostenible, ambos, como si no hubieran existido estas conferencias, están empeorando progresivamente.

Sin embargo, reconociendo ya casi universalmente que la causa de nuestros innumerables y entrelazados males y contradicciones es la exageradamente materialista “filosofía del mundo y de la vida” y el erróneo modo de vida de los hombres de nuestras sociedades de consumo,  las empresas y fabricantes, para mantenerse en sus negocios, están obligadas a respetar las demandas materialistas de estos hombres espiritualmente vacíos, quienes buscan sus felicidades en las posesiones de todo tipo de bienes, productos y mercancías que hace falta producir y vender. La consecuencia de esta política y conducta de los hombres de nuestras sociedades es la necesidad de la conquista del mercado, que se logra produciendo la mercancía lo más barata posible, que no permite inversiones para fabricaciones limpias, exponiendo la Naturaleza a todo tipo de contaminaciones, haciendo peligrar el mantenimiento de la biodiversidad, la capa de ozono y el clima ideal producido por la Naturaleza en nuestro planeta.

Encontrándonos en esta situación, las Naciones Unidas estaban obligadas a regular el derecho de cada país a las emisiones de gases nocivos adjudicando en el Protocolo de Kioto una cuota a cada país, encontrándose algunos como los Estados Unidos de América, Canadá, Japón y los países de la Unión Europea que ya tendrían que disminuir sus emisiones, lo que por las exigencias de sus habitantes es imposible cumplir estando obligados a buscar soluciones comprando los derechos de los países en vías de desarrollo y basándose en el hecho de que la materialista “filosofía del mundo y de la vida” está extendiéndose por todas las partes de nuestro planeta y éste a nivel económico será como un país único, los problemas tienen que tratarse globalmente.

Así es como ha nacido la palabra y política de globalización, que si se realizará sólo podría resolver nuestros problemas a corto tiempo y nos servirá sólo como un autoengaño ya que si se lograra extender nuestro modo de vida a los países en vías de desarrollo y a países subdesarrollados y convertirles en sociedades de consumo, el consumo de energía a nivel mundial podría duplicarse en los próximos 25-30 años, cuando ya ni China ni India, ni otros países de Asia, África y Sudamérica no sólo no podrían vender parte de sus cupos, sino que alcanzarían el mismo nivel de contaminación que en estos momentos tienen los países desarrollados.

Tomando en consideración que la población de los países en vías de desarrollo y subdesarrollados, donde el consumo de energía es aún muy inferior que en los de los países desarrollados, es de 2/3 partes de la población del mundo a los que con la política de globalización los países desarrollados, para tener compradores de sus mercancías, quieren convertirles en sociedades de consumos, logrando realizar este objetivo, para el año  2050, cuando la población del mundo según las estimaciones de las Naciones Unidas puede alcanzar la cifra de 10.000 millones, o sea 50 veces más que nuestro planeta tenía en la época de Jesucristo, y una media de consumo de energía por persona que puede llegar a ser 4-5 veces más que los hombres antes de la Revolución Industrial han consumido y que la podemos considerar como normal, esta sería 50 x (4-5)= 200-250 veces más consumo de energía que existía en la época de Jesucristo en el mismo tamaño y capacidad energética de nuestro planeta.

Si no queremos auto engañarnos más y registrar fracasos detrás de fracasos de los objetivos de cada una de las conferencias y cumbres mundiales de las Naciones Unidas celebradas bajo distintos tópicos casi cada año y observar impotentemente el progresivo empeoramiento de nuestra situación, tenemos que reconocer que la causa real de nuestros innumerables y entrelazados males es la exageradamente materialista “filosofía del mundo y de la vida” de la especie humana de nuestras sociedades que ha destruido el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana, convirtiéndole en un ser espiritualmente vacío, buscando su felicidad en posesiones materiales que nuestro planeta sin ser su perfecto y armonioso desarrollo destruido, no está capacitado para satisfacerlo.

Para evitar esta catástrofe planetaria tenemos que reconocer que las exigencias materialistas del hombre contemporáneo en el estado degenerado de su naturaleza psico-somática no es servible y en lugar de propagar nuestra política basada únicamente en intereses económicos que representan la globalización, tenemos que buscar cómo restablecer el perfecto estado de la naturaleza especial humana, lo que exigirá un estudio global y universal no sólo de nuestros innumerables problemas, sino la vida misma y el mundo dentro del que se desarrollan todas las vidas que componen nuestro planeta.

Este conocimiento nos demostraría que nuestro mundo (flora y fauna de nuestro planeta) se desarrolló en un estricto orden y armonía, que es una necesidad para que sus “componentes”, las distintas especies animadas, puedan desarrollar sus vidas en plenitud y obtener su bienestar y que es logrado por estar impreso en sus instintos la voluntad de su Supuesto Creador que les guía en sus conductas, pero lo que en el caso de la especie humana al poseer ésta además de instinto también espíritu con facultad de raciocinio con el que puede juzgar y reflexionar sobre los acontecimientos a su alrededor y liberarse así de la influencia de la voluntad del Supuesto Creador de nuestro Mundo Manifestado también impreso en su instinto, él, el único ser vivo, tiene la posibilidad de ser guiado en su conducta y actividades, no por esta guía perfecta y única que a través de las Leyes de la Naturaleza dirige el desarrollo de nuestro mundo (flora y fauna de nuestro planeta), sino por su idea particular que si no acierta la verdad impresa en su instinto él está condenado a equivocarse y convertirse en la causa real de todos los disturbios en el desarrollo de nuestro planeta.

De la historia de la conducta y actividades de la especie humana hemos aprendido de que este caso siempre se presenta cuando el hombre no lograba establecer el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana, que en nuestra cultura cristiana ha ocurrido en la Edad Media por su exagerada espiritual “filosofía del mundo y de la vida”, y como es el caso desde la Revolución Industrial en nuestro tiempo por su exagerada materialista “filosofía del mundo y de la vida”. De esta experiencia también hemos aprendido que mientras persistía la “falsa filosofía del mundo y de la vida” y el hombre se encontraba en un estado desequilibrado de su naturaleza psico-somática, ningún intento podría eliminar los males y mejorar la situación, sin embargo, cuando a través de las contradicciones entre sus ideas y realidad eran palpables, que ha ocurrido a principios del Renacimiento, y los hombres han cambiado su modo de vida y han logrado establecer el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana que tenían durante 250-300 años en la época del Renacimiento todos los males han desaparecido sin ninguna intención especial, más bien de manera natural y espontánea.

Encontrándonos ahora en una situación similar a la de la Edad Media sólo que en el otro extremo de nuestras posibilidades de ver el mundo y de equivocarnos, obedeciendo a nuestra naturaleza especial y diferente de todas las otras vidas que componen nuestro planeta, cuyas conductas son preestablecidas y siempre perfectas acordes con las Leyes de la Naturaleza, que en nuestro caso ni es preestablecido ni es gratuito, sino sólo puede ocurrir si logramos satisfacer las justas necesidades de nuestra naturaleza especial humana, compuesta de espíritu e instinto, obtendremos, no sólo mecánicamente, como los seres animados que sólo tienen instinto, la capacidad de sentir conscientemente la verdad y la unión de nuestra vida con otras vidas que componen nuestro planeta y adaptarse con nuestra conducta y comportamiento a las Leyes de la Naturaleza que refleja esta Verdad, eliminando con ello, de manera natural y espontánea, todos nuestros males, entre los que la contaminación del aire, tierra y agua y el cambio climático son los más graves y perjudiciales.

Sólo podríamos obtener este propósito con una revolución espiritual, un renacimiento individual de cada persona, en cuyo proceso, el restablecimiento de las grandes religiones que hoy han quedado sin influencia en nuestra vida, tendrán un papel muy importante.

Madrid, 6 de Mayo de 2002
Francisco Z. Lantos

AL ENCONTRAR MI TEORÍA SOBRE ESTE ASUNTO DIEZ AÑOS DE SU PUBLICACIÓN, EN EL NUMERO 9 DE LA REVISTA “MENSAJE” DE MI CENTRO DE INVESTIGACIÓN, TAN VALIDA COMO EN SU PUBLICACIÓN, Y SU NECESIDAD DE PONER EN PRACTICA ESTE CONOCIMIENTO, HE DECIDIDO EXPONERLO EN ESTA OCASIÓN EN MI BLOG.

Madrid 14 de Octubre 2011
Francisco Z. Lantos Dr. Arquitecto  

16 oct 2011

ARTICULO DIRIGIDO A LAS INTELIGENCIAS INQUIETAS

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ARTICULO DIRIGIDO A LAS INTELIGENCIAS INQUIETAS
Publicado en el mes de Septiembre de 1966 en la Revista del C.O.A.M.

     En mi articulo “Causa y solución del enorme aumento de la población del mundo” expuse el grave peligro que amenaza a la Humanidad si no dedicamos todo nuestro interés y todas nuestras energías, incluso por encima de otros grandes problemas existentes, para intentar encontrar su solución.
 
   Mi artículo no ha causado la esperada reacción en la conciencia de mis compañeros. Esto no hay que insistir, me asusta. ¿Es que está apagado el espíritu humano de nuestro tiempo? ¿O quizá soy yo el equivocado de ver el futuro de nuestra existencia en tal peligro? Sin embardo, temo que la realidad – y en este caso de una realidad indiscutible se trata- sea más que un temor personal. Según las últimas datos estimativos estadísticos la población del mundo, desde el año 1900, que era 1.00 Millones, se ha duplicado en 1960, y llegara a 6.000 Millones en el año 2.000, y a 10.000 en el año 2050.Creo que no cometo ningún exageración si grito que el mundo está en peligro. Por eso llamo a los hombres valientes y con ideas nuevas para que unan a mí en esta lucha tan importante y necesaria.
   
 Como arquitecto que soy juzgo este hecho, y tomando solamente el más inmediato futuro – es decir, el que yo he de vivir- me pregunto como podremos satisfacer, en el año 2.000, las nuevas demandas de la Humanidad. Una Humanidad con una filosofía materialista de la vida que exigirá un volumen de espacio para vivir muy superior al de sus necesidades reales. Contando con todos estos factores que van modificando la vida del hombre nos encontramos frente a un problema prácticamente insoluble. No hay país suficientemente rico ni industria lo suficientemente desarrollada que sea capas de edificar en el corto espacio de 35 años las tres veces más volumen de edificios existentes actualmente, que, sin embargo, parece serán necesarios ante las exigencias de la expansión demográfica y de la nueva visión del mundo.

     Es necesario reconocer que nuestro futuro depende en parte de resolver las consecuencias que pueden producirse ante este enorme aumento de población, y todos los otros tipos de trabajo que realicen las inteligencias a favor de servir las actuales demandas de la Sociedad, siempre en creciente aumento, será seguir afilando el cuchillo para cortar más fácilmente nuestra cabeza.
 
   En el artículo ya citado exprese que la causa de este enorme aumento de población radica en el malentendido de la naturaleza humana y en una errónea relación en el mundo y su Creador. El medio de solucionarlo está en comprender la naturaleza del hombre, su destino, su lugar en el mundo, la naturaleza de dicho mundo y el objetivo del Creador con él. En otras palabras, buscar la Verdad, “pero ¿Cuál es la Verdad?” preguntan los cínicos, que se sienten sabios sólo porque saben que la Verdad Absoluta está oculta para el ser humano. Esto es cierto, pero también es cierto que cada época tiene su verdad relativa que está en armonía con la Verdad Absoluta; en la que el hombre puede encontrar su felicidad. Esta es la Verdad que yo quiero encontrar y por lo que aspiro a formar un CIRCULO DE ESTUDIOS con compañeros de mi profesión y de otras profesionales.

    Este Círculo, cuyos objetivos serían exclusivamente en plan de estudio, se basaría en el siguiente programa y los siguientes puntos de trabajo:

1-       Examinar las causas principales del fenómeno de la superpoblación. Relacionar este hecho con la idea actual que el hombre tiene sobre su felicidad, y buscar las posibles causas para satisfacerla. Por eso vamos a estudiar la naturaleza del hombre universal y su relación con el mundo entero y su Creador.
2-       El objetivo de este estudio es obtener una filosofía correcta para nuestra generación que desarrolle y satisfaga las necesidades básicas del hombre. Y así, a través de una coherente y lenta evolución llegar a cambiar la dirección de las actuales actividades humanas, resolviendo, gracias a esto el problema que hemos visto que planteará en un futuro la superpoblación.
3-       Nuestro objetivo con esta “filosofía del mundo y de la vida” – base, en definitiva, de todas las actividades humanas -, es encontrar la correcta expresión artística.
4-       Esta nueva forma artística debe irradiar esta nueva y correcta “filosofía del mundo y de la vida”, y ayudar a cambiar el comportamiento del hombre de hoy de una manera natural, sin por eso coartar los derechos inherentes al ente humano, ni coartar sus personales puntos de vista.
5-       Es obvio que las más importante de todas las artes será la arquitectura en la escala del urbanismo, porque solamente para cubrir la necesidad de hogares demandadas por el aumento de la población, debemos edificar, en un corto espacio de tiempo, un numero exacto, o mayor, al de los edificios existentes en estos momentos en todo el mundo.
6-       Realizar este trabajo obligará a las enormes demoliciones en las grandes ciudades existentes, redistribución de poblaciones y de industrias, que es, sobre todo, un problema económico y político.
7-       Contando con todos estos factores que pueden influir nuestro trabajo, pero tomando al hombre en su propia naturaleza como base de nuestro estudio vamos a elaborar:

a)      Las dimensiones ideales de los establecimientos humanos.
b)      Las estructuras y tipos ideales de estos establecimientos.
c)      Las formas arquitectónicas de los mismos.
d)      Las formas ideales de los edificios particulares.
e)      La relación ideal entre la arquitectura y las artes aplicadas.
f)       La forma y expresión ideal de esta filosofía en:
      música · pintura · escultura · literatura · artes decorativas, etc.
 
     Aspiro a formar un grupo de arquitectos, artistas, hombres de ciencias, filósofos, y todo tipo de creadores para trabajar en comunidad. Los resultados conseguidos serían objeto de frecuentes lecturas y discusiones públicas. Una vez que hayamos encontrado la correcta filosofía y la correcta forma artística, vamos a continuar trabajando juntos, formando distintos grupos de trabajo que participaran en concursos y elaborarán nuestras ideas en todos los campos de nuestras actividades.

Nota: Este articulo junto con la CAUSA Y SOLUCIÓN DEL ENORME AUMENTO DE POBLACIÓN EN EL MUNDO, ambas publicado en la revista de ARQUITECTURA del C.O.A.M. y el segundo también en los Domingos de ABC semanal en el año 1981. A pesar de que durante estos 45 años, en múltiples ensayos expuestos en la Revista anual MENSAJE de mi Centro de Investigación, intentaba demostrar el erróneo enfoque de aceptar, (por los Organismos Oficiales , Organismos Particulares, incluso las Naciones Unidas) nuestros nuevos tipos de males, surgidos después de la revolución industrial, como un hechos dados y causales, y no como los manifestados efectos de una causa común de todos, y de ser este el hombre, anunciado por mi en estos artículos, al que año pasado, cuando este hecho ya es un conocimiento publico, La Fundación BBVA, de ver una buena propaganda para anunciar primero este hecho, elige a Klaus Hasselmann, reconocido científico alemán y fundador del Instituto Max Planck de Meteorología, otorgando su Premio BBVA Fronteras del Conocimiento con 400.000 Euros, relacionado con uno de nuestros innumerables males, que es el cambio climático por pronunciar que: “Hemos podido demostrar con datos que el ser humano está cambiando el clima”, sin darse cuenta que su Teoría es incompleta y cae en contradicción con si misma. Para justificar este hecho ver: MIS COMENTARIOS SOBRE LAS PREGUNTAS DE PERIODISTA DOÑA MERCEDES BARRUTIA, publicado en la ocasión de adjudicar el Premio, y expuesta en mi BLOG: DE FILOSOFÍA Y ARQUITECTURA F. Z. LANTOS ARQUITECTO.

Madrid 16 de Octubre de 2011
Francisco Z. Lantos
Doctor Arquitecto

15 oct 2011

¿PUEDEN AGUANTAR LOS PAISES DESARROLLADOS LAS MASIVAS Y ANTINATURALES INMIGRACIONES DESDE LOS PAISES ECONOMICAMENTE SUBDESARROLLADOS?

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¿PUEDEN AGUANTAR LOS PAÍSES DESARROLLADOS LAS MASIVAS Y ANTINATURALES INMIGRACIONES DESDE LOS PAÍSES ECONOMICAMENTE SUBDESARROLLADOS?

Para juzgar este acontecimiento que nunca existió a esta escala y que en las últimas tres décadas éste está acelerándose progresivamente en gran medida, extendiéndose esta plaga ya por todas las partes de nuestro planeta, faltaría conocer la verdadera causa del mismo, ya que si se reconoce, tal y como están haciendo nuestros organismos oficiales y organismos profesionales y sociales de los gobiernos y la gente en general, sólo como algo nuevo y natural y no como consecuencia de algo más trascendente que siendo ésta su verdadera causa y las inmigraciones solamente su manifestado efecto, entonces las soluciones que estamos planteando y realizando para resolverlos, a largo plazo podrían estar equivocadas e irremediables.
            Según esta política aplicada actualmente por los países desarrollados, donde por el envejecimiento de las poblaciones allí y por el crecimiento de la industria para satisfacer las demandas de sus productos en el mercado mundial falta mano de obra y para resolverlo están obligados a permitir las inmigraciones, que en principio, al resolver este problema y demostrar ser una solución económica y positiva, en su aceptación ni se pensaba de sus consecuencias.
            Sin embargo, como ya se está demostrando, la noticia de la posibilidad de obtener trabajo y una vida económicamente mejor en los países desarrollados, que durante estos tiempos se ha extendido por todos los países económicamente subdesarrollados de nuestro planeta, frenar la tendencia de emigraciones desde estos países ya nadie puede parar. Tomando en consideración de que actualmente mas que mil millones de la población mundial vive en la pobreza, y que la mayoría de esta gente sueñan en emigrar a los países desarrollados, los que una vez resuelto la falta de mano de obra no serán capaces de aceptarlos, esta tendencia aquí causará un problema irresoluble , perdiendo todas las ventajas que en principio las migraciones significaban, convirtiéndose la vida y el paraíso económico en estas enormes, monstruosas y caóticas Metro y Megaciudades, donde se acumularon con los inmigrantes las poblaciones de estos países, estos se convertirán en el caldo de la creación de todo tipo de males, acabando en una situación infernal.
            Estos hechos nos demuestran que para resolver este grave problema tenemos que reconocer que las migraciones, como la desenfrenada expansión demográfica y  antinatural consumo de energía del hombre contemporáneo son sólo algunos, quizás los más importantes, de nuestros innumerables e interrelacionados males que actualmente sufrimos, y que no son mas que los efectos de una causa real que desgraciadamente ni es conocida ni interesa conocer a los organismos oficiales y organizaciones profesionales, cuyos cometidos deberían ser el de resolver estos asuntos.
            Esta actitud actual de los responsables de resolver este problema es como si un médico intentara curar las manifestaciones de una enfermedad infecciosa sin conocer sus causas, la de la existencia de la infección.
La causa de esta falta de interés por la causa real de nuestros innumerables e interrelacionados males es debido a que para esto sería necesario conocer la naturaleza real del hombre, el mundo y su relación dentro de este mundo, trabajo que exigiría una dedicación plena, que en nuestro mundo acelerado y competitivo muy poca gente puede y está dispuesta a realizar.
            No obstante, ante las cada día más palpables contradicciones, entre nuestras ideas y leyes sobre la Existencia y de las Leyes de la Naturaleza, en cada profesión, como arquitectos, artistas, filósofos, científicos, médicos, etc., cuyos trabajos están afectando negativamente estas contradicciones ya se encuentran personas quienes sienten la necesidad para buscar la causa real de nuestros males y contradicciones.
            Entre estas personas me encuentro yo también y sin exponer aquí mi “filosofía del mundo y de la vida” que obtuve como resultado de mi búsqueda, sino sólo lo que se refiere a la naturaleza de la especie humana que al estar compuesta por espíritu (mente) e instinto (cuerpo) fusionados en una entidad inseparable tiene 3 posibilidades de realizar su vida: 1/ Puede sobrevalorar su parte espiritual a costa de su parte instintiva, como ha ocurrido durante la Edad Media. 2/ Puede llevar en justo equilibrio su parte espiritual e instintiva, como ha ocurrido en la época del Renacimiento. 3/ Puede sobrevalorar su parte instintiva a costa de su parte espiritual, como ha ocurrido  en la época del Helenismo en la cultura de la antigua Grecia y en nuestra civilización desde la Revolución Industrial extendida ya por todas las partes de nuestro planeta.
            El resultado del primer caso ha sido su desinterés hacia su vida, práctica y cotidiana, con lo que no se han desarrollado las ciencias ni conocimientos sobre el mundo y su propia naturaleza quedando el hombre indefenso contra sus desconocidos “enemigos” los que él mismo con falta de higiene y modo de vida ha creado, que se manifestaron como diferentes tipos de enfermedades, causando estragos en la población del mundo peligrando incluso el sano mantenimiento de la población del mundo.
            Al no saber que la causa de estos y otros males que se manifestaron durante estos tiempos ha sido su errónea “filosofía del mundo y de la vida” que ha destruido el justo equilibrio necesario entre la parte espiritual e instintivo de la naturaleza especial humana, para poder él también vibrar la unísono con las Leyes de la Naturaleza, sino han tomado estos manifestados males como algo natural e intentando eliminarlos directamente uno por uno no han podido obtener el objetivo deseado y hasta que las contradicciones entre este tipo de tratamiento y la realidad no se mostraron con más claridad no han logrado ni frenar sus males ni mejorar la situación.
            Sin embargo, cuando algunos hombres inquietos y preocupados en sus búsquedas, gracias a las manifestadas contradicciones entre las ideas y leyes sobre el mundo y la vida del hombre y de las Leyes de la Naturaleza, han descubierto que la causa real de todos los manifestados males de aquel tiempo ha sido la errónea “filosofía del mundo y de la vida” que ha destruido el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de la naturaleza especial humana y con sus trabajos lograron introducir esta justa “filosofía del mundo y de la vida”, y con ello restablecer el equilibrio perdido de la naturaleza psicosomática de la especie humana, todos los males existentes del anterior período ha desaparecido sin ninguna intención específica, mas bien de manera natural y espontánea.
            Desgraciadamente este estado perfecto de la naturaleza de la especie humana, la que le permitía a él también vibrar al unísono con las Leyes de la Naturaleza y adaptarse con su conducta y actividades a sus principios los hombres no han podido mantenerlo, sino que a la vista de los resultados obtenidos durante el proceso de cambio de su errónea “filosofía del mundo y de la vida” él se interesaba cada vez más por las ciencias prácticas de las que esperaba un mejoramiento físico de su vida, con lo que sin darse cuenta cada vez se mostró ser más materialista y enseñando poco interés hacia la vida espiritual, llegando hoy en estos pasados 300 años a su extremadamente materialista “filosofía del mundo y de la vida” que ha destruido otra vez el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana, sólo que este estado al estar degenerado su parte más importante, su espíritu, las consecuencias negativas y los males causados por su modo de vida, son mucho más diversos y graves.
            Entre estos innumerables e interrelacionados males, los más graves son el mencionado desenfrenado crecimiento de la población mundial, el antinatural consumo de energía del hombre contemporáneo de nuestras sociedades y las tendencias migratorias de la gente desde países económicamente subdesarrollados hacia países desarrollados, todos estos acontecimientos son causados por la exageradamente “filosofía del mundo y de la vida” que ha destruido el justo y necesitado equilibrio de nuestra naturaleza psicosomática, y para eliminar estos males y restablecer nuevamente el ordenado y armonioso desarrollo de la Naturaleza de nuestro planeta, dentro del que la especie humana tiene que vivir en hermandad junto con los otros seres animados (animales y vegetales) que lo componen, tenemos que reconocer que todos nuestros males son el manifestado efecto de esta causa, y abandonar el intentar tratarlos directa y separadamente uno por uno, sino tratar esta causa buscando como podría cambiar esta falsa “filosofía del mundo y de la vida” y restablecer con ello el justo y necesitado equilibrio de nuestra naturaleza psicosomática, que logrando esto se anularán , como ha ocurrido en la época del Renacimiento, todos los males existentes, de manera natural y espontánea, incluido la plaga de las migraciones.

Madrid, 12 de Octubre de 2007
Francisco Z. Lantos

Nota: Este ensayo publicado en la revista anual MENSAJE de mi Centro de Investigación, como su contenido es valido hoy también he decidido exponer en mi Blog.

Madrid 15 de Octubre de 2011


13 oct 2011

¿COMO SE RESOLVERIA LA ANTINATURAL Y DESENFRENADA EXPANSIÓN DEMOGRAFICA?

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¿COMO SE RESOLVERÍA LA ANTINATURAL Y DESENFRENADA EXPANSIÓN DEMOGRÁFICA?

En el año 1966, cuando la población del mundo ya tenía 4.000 millones de habitantes, pero lo que significaba 20 veces más que nuestro planeta tenía en la época de Jesucristo y 10 veces más que la que existía en el año 1400, en mi artículo “LA CAUSA Y SOLUCIÓN DEL ENORME AUMENTO DE LA POBLACIÓN DEL MUNDO” publicado en el número 89 de la revista “Arquitectura” del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, que por su interés, bajo el título “LA CAUSA Y SOLUCIÓN DE LA ENORME EXPANSIÓN DEMOGRAFICA” el periódico ABC de fecha 10 de Mayo de 1981 en su revista semanal “Los Domingos de ABC” publica el mismo artículo en su forma complementaria, yo expuse que la causa de esta anomalía es la extremadamente materialista “filosofía del mundo y de la vida” que ha destruido el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de nuestra naturaleza especial humana, que es sin embargo la condición indispensable para que la especie humana pueda sentir la Verdad y vibrar al unísono con las Leyes de la Naturaleza, que es la portadora de esta Verdad y poder adaptarse con su conducta y actividades a sus principios, como lo hacen los otros seres animados por debajo de su nivel de manera natural y espontánea, y la solución es la de restablecer este equilibrio perdido, lo único que intrínsecamente corresponde al perfecto estado de nuestra naturaleza psico-somática.

¿Cómo lograr esto? es lo que desarrollé en estos artículos, pero como para realizar este propósito tendríamos que abandonar nuestro modo de vida acomodada y dedicarnos a la investigación de qué tipo de “filosofía del mundo y de la vida” correspondería, en nuestra situación, qué necesitaríamos y cómo podríamos introducirla en la vida de los hombres para que ésta fuera una fe o ideología viva, que exigiría a sus buscadores una dedicación plena y de la sociedad un apoyo y una ayuda económica para sus investigaciones, y una voluntad y sacrificio en su proceso de desarrollo, nadie estaba dispuesto a cambiar su rutinario y despreocupado modo de vida, dejando este amenazante acontecimiento a la suerte, de cuyo resultado, en estos 38 años la población del mundo, con sus 6.000 millones, casi se duplicó.

Empero, este antinatural desarrollo aún no ha llegado a su techo y según las estimaciones de las Naciones Unidas la población del mundo puede alcanzar la cifra de 10.000 millones, lo que significaría 50 veces más que la que nuestro planeta tenía en la época de Jesucristo.

Si añadimos a esto el anormal crecimiento de consumo de energía de los hombres espiritualmente vacíos de nuestras sociedades de consumo que hoy, tomando una media y extendida por todas las partes de nuestro planeta, puede ser de 3-4 veces más por persona de lo normal y que tenía el hombre en la época de Jesucristo, pero lo que con la política de la globalización , el aumento del consumo de energía puede extenderse a todas las partes de nuestro mundo y alcanzar un consumo de 3-4 veces más de lo normal por persona, que multiplicándolo por 50 (aumento de la población mundial) el consumo de energía será de 150-200 veces más que el que existía en la época de Jesucristo en el mismo tamaño y capacidad energética de nuestro planeta.

Esta presión, que lleva consigo la indiscriminada explotación de recursos naturales y su uso la destrucción de la flora y fauna de nuestro planeta, la naturaleza ya, cuando aún estamos en la mitad de consumo a la que llegaríamos en el año 2050 si no logramos cambiar nuestro modo de vida y esto se extenderá por todas las partes de nuestro planeta, la naturaleza no la puede absorber y aguantar y obedeciendo a su real e intrínseca naturaleza que se realiza de acuerdo con su Idea Subyacente que es Amor Puro y Universal, para restablecer su desarrollo ordenado y armonioso que es indispensable para que sus “componentes”, los distintos seres vivientes incluido la especie humana, también puedan realizar sus vidas en plenitud y obtener su bienestar, tenía que intervenir y está ya interviniendo de varios modos, todos dolorosos y con distintos tipos de sufrimiento que un cambio revolutivo lleva consigo.

Entre estas intervenciones, las que ya estamos experimentando son la disminución progresiva  de la fertilidad de nuestra especie, las nuevas e incurables enfermedades contra las que, al ser éstas más de tipo psíquico que físico causadas por el descuidado y agresivo medio ambiente natural y construido, como son nuestras deshumanizadas, indefinidas y caótica conurbaciones y monstruosas Metro y Megaciudades de las que nadie puede escapar para realizar su vida, la medicina es impotente para curarlas de cuyo resultado nuestra especie en lugar de renovarse se envejece con todas las graves consecuencias sociales, morales y económicas que ello supone, que será insoportable para las nuevas generaciones, empero, espero que a través de esta dramática demostración de las contradicciones entre nuestras ideas sobre el mundo y la vida y la realidad sería suficiente para el necesario cambio de nuestro modo de vida anunciado por mi hace 38 años, con lo que se abriría un nuevo camino prometedor para restablecer el equilibrio perdido entre la parte espiritual e instintiva de nuestra naturaleza especial humana y con ello el equilibrado y armonioso desarrollo de nuestro Mundo Manifestado del que depende el bienestar de todos sus “componentes”, las distintas especies de animales y nuestra propia felicidad.

Aunque sería mejor no esperar hasta esta solución drástica y revolutiva

Madrid, 1 de Agosto de 2002
Francisco Z. Lantos Dr. Arquitecto