La enseñanza de la arquitectura hoy tiene que basarse en la búsqueda del camino para obtener el estado perfecto de la vida humana. Hay que reconocer que el don de creatividad no es un acto de la Inteligencia sino la facultad de la naturaleza del Amor Puro y éste sólo puede actuar según su verdadera naturaleza cuando se encuentra en el justo equilibrio entre las dos partes de su vida.En este estado el hombre no tiene que hacer ningún esfuerzo para que sus obras obtengan la Belleza tan deseada por él ni que sus actividades y comportamientos se ajusten al orden y armonía del Universo que es Amor Puro, el guía de todo lo que existe, excepto del hombre en su caso de su ignorancia.
La formación de nuestros futuros arquitectos en nuestras escuelas de arquitectura no está basada en estos principios, sino que la enseñanza de arquitectura se realiza a través de distintas asignaturas desglosadas según sus disciplinas, pero en esencia son datos valorados por los mayores de nuestra sociedad y considerados necesarios para poder realizar la profesión por los titulados. No hay asignaturas de educación y formación del hombre, puesto que para esto no están preparados los profesores, y se supone que esta formación la reciben los alumnos de sus padres, en la escuela primaria y el el bachillerato. Cuando la realidad es que nuestra materialista "filosofía del mundo y de la vida" ha afectado a toda la humanidad y no hay padres que poseen esa naturaleza perfecta de ser , la cual sería la garantía de una educación apropiada para sus hijos; ni escuelas con programas y maestros capacitados para completarla. Además la masificación de nuestras escuelas con su rígido programa, el poco interés de aprender que presentan los alumnos y la poca preparación de este tipo por parte del profesorado hace imposible introducir aquí un nuevo espíritu de enseñanza. Sólo sería posible introducirla y realizarla en una escuela mucho más restringida y reducida, experimental, de tipo postgraduado. Los alumnos allí seleccionados serían jóvenes arquitectos, quienes durante sus estudios y en sus ejercicios profesionales hubieran demostrado tener una gran sensibilidad artística, entusiasmo y optimismo hacia la vida, y grandes inquietudes por conocer la Verdad y conocerse a sí mismos. Los profesores serán hombres de gran prestigio por sus obras y actividades profesionales y comportamiento ejemplar de sus vidas. El número de alumnos sería de 25 a 30 y la duración del curso sería de tres años de dedicación intensiva pero relajada. El sistema ideal sería formar una comunidad interna entre alumnos y profesores, parecida a la escuela de pitagórica; donde no existirán diferencias entre el alumno y el profesor por el nombramiento, sino por la calidad de la persona. Como el objetivo principal de la escuela sería promover al hombre perfecto para que a través de sus obras pudieran comunicar su mensaje de la Verdad y enriquecer nuestra alma con su Belleza, serian quienes se aproximarían más a este estado los verdaderos maestros. La imaginación desenfrenada y la libertad irrestringible de los jóvenes, estaría complementada con el conocimiento y la experiencia de los mayores, y ambos aprovecharían esta unión en su búsqueda.
La escuela no tendría programa escrito de estudio de asignaturas ni exámenes, sólo directrices que al experimentarlas podrían modificarse sobre la marcha.
No obstante, en términos generales y hasta que la experiencia de la misma no definiera su programa y sistema, creo que el eje principal de la enseñanza o de la búsqueda tiene que ser la creatividad. Que se practicara a través preferiblemente reales, pero sin ninguna restricción o limitación por parte del promotor, dejando una libertad total al alumno para que su consciencia fuera la que delimitase su campo de acción. El sistema para realizar esta actividad sería formar un pequeño grupo con dos o tres alumno y un maestro para cada proyecto y desarrollarlo por las tardes conjuntamente en el estudio del maestro. Otra actividad importante sería el cuidado del cuerpo y del alma, por lo que tendría un puesto importante el deporte y el relajamiento, la contemplación y la meditación, practicándose preferiblemente en las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde. Aunque éstas actividades podrían practicarse separadamente, la escuela tendría sus campos de deportes, sus jardines y espacios recreativos donde poder reunirse cuando uno le apeteciera.
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23 feb 2011
PENSAMIENTO EN TORNO A LA ENSEÑANZA ACTUAL DE LA ARQUITECTURA
Etiquetas:
Amor Puro,
Belleza,
Creatividad,
Enseñanza,
escuela experimental
1 nov 2010
ENSEÑANZA
Hay dos tipos de enseñanza, una se ocupa de dar conocimientos prácticos y útiles en forma de datos, con el único fin de preparar a los aprendices para una profesión concreta con la que dar al individuo la posibilidad de ganarse la vida. Este tipo de enseñanza es la que hoy se imparte en las escuelas de formación general y en la facultades y escuelas superiores y de las universidades. La otra, que se daba en las épocas doradas de la grandes civilizaciones, es sobre el enigma de la Existencia, o lo que es lo mismo, sobre la Verdad. Los centros de estudios, que muchas veces eran monasterios o escuelas privadas de algunos maestros, sabios, artistas o filósofos, creiran que un conocimiento universal sobre la Existencia era indispensable para la formación humana, antes de elegir cualquier profesión concreta y especia. El acierto de esta teoría estaba justificado por los resultados de grandes personalidades que han salido de estos centros. No es sorprendente encontrar personalidades poliorcéticas en esta épocas, como Pitagoras, Sócrates, Platón, Fidias, Pericles, Leonardo de Vinci, Miguel Ángel, Maquiavelo, los grades y místicos de Oriente y Occidente, quienes han practicado con tanta perfección, la política, la filosofía, el arte, la literatura o la poesía, así como cualquier otra actividad cotidiana practicada exlusivadamente por otros.
Este tipo de enseñanza e la que necesitaría nuestra civilización materialista y tecnócrata para salvarse de su desintegración, debido a su excesiva especialización e incapacidad para enlazar conocimientos dispersos y parciales en una síntesis, sin la cual ninguno sirve para nada, excepto para aumentar la confusión y la desorientación sobre la Verdad.
Hay dos tipos de conocimiento, uno relacionado con la vida práctica y otro referido a la Verdad sobre la Existencia. En primero puede enseñarlo cualquier persona que posea este conocimiento, aunque éste lo haya obtenido de segunda mano; el segundo, sin embargo, sólo las personas que hayan experimentado sus conocimientos personalmente tienen derecho a enseñarlo, y sólo éstos tendrán éxito en este campo.
Este tipo de enseñanza e la que necesitaría nuestra civilización materialista y tecnócrata para salvarse de su desintegración, debido a su excesiva especialización e incapacidad para enlazar conocimientos dispersos y parciales en una síntesis, sin la cual ninguno sirve para nada, excepto para aumentar la confusión y la desorientación sobre la Verdad.
Hay dos tipos de conocimiento, uno relacionado con la vida práctica y otro referido a la Verdad sobre la Existencia. En primero puede enseñarlo cualquier persona que posea este conocimiento, aunque éste lo haya obtenido de segunda mano; el segundo, sin embargo, sólo las personas que hayan experimentado sus conocimientos personalmente tienen derecho a enseñarlo, y sólo éstos tendrán éxito en este campo.
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Enseñanza,
Existencia
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